jueves, 16 de junio de 2011

COMUNICADO DEL COMITÉ NACIONAL DE PRISIONEROS POLÍTICOS Y DE GUERRA DEL PERÚ

A LA OPINIÓN PÚBLICA NACIONAL E INTERNACIONAL

25 AÑOS DESPUÉS, EL FRONTÓN, LURIGANCHO Y EL CALLAO: ¡PRESENTE!

¿CÓMO FUERON LOS HECHOS DEL 19 DE JUNIO DE 1986?

En las negras mazmorras de la reacción peruana, cientos de prisioneros detenidos en el proceso de la guerra popular iniciada el 17 de mayo de 1980 enfrentaban el plan de exterminio del Estado peruano: les restringían la comida, les cortaban el agua, les disminuían las horas de luz, les recortaban la visita, les prohibían libros, ya los habían dispersado y los volvieron a concentrar; todo con el fin de exterminarlos poco a poco, hasta que valientes combatientes alzaron su voz de protesta y plantearon un pliego de reclamos que contenía demandas necesarias para poder vivir como seres humanos, como ciudadanos con derechos y actuaron como prisioneros de guerra: luego de meses sin ser atendidos, luego de meses sin ser oídos tomaron lás direcciones de los tres penales de Lima y telefonearon a la prensa pidiendo dialogar con las autoridades sobre sus reclamos.

¿CÓMO FUE LA RESPUESTA?

El gobierno de turno ordenó no reducirlos para atenderlos sino aplicarles "eficaz y rápidamente" la misma política contrasubversiva del Estado peruano contra los combatientes y las masas campesinas en sus tres gobiernos y se perpetró el genocidio contra 250 prisioneros en las tres cárceles de la propia capital del país donde simultáneamente se venían reuniendo representantes de todo el mundo en la "Internacional Socialista" que el entonces también Presidente del Perú, Alan García Pérez soñaba dirigir, así se convirtió en el genocida de los penales. Mientras que los compañeros combatientes de la guerra popular arrancaron con su resistencia a las balas, los bombardeos y los explosivos el ¡Día de la Heroicidad!

Los familiares: sus padres, madres, hijos, esposas, murieron en vida con ellos, unos de pena, otros de impotencia, pero todos permanecieron indecIinables en honrar la entrega y el heroísmo de sus seres queridos. Hoy, veinticinco años después, cansados de esperar justicia, aunque nunca creyeron en ella, ancianos pero firmes exigen que les entreguen sus cuerpos depositados en la Fiscalía de la Nación desde el 2006, para darles respetuosa sepultura.

Recordemos que los únicos que desde el primer momento agitamos ¡No a la impunidad ...! fuimos los revolucionarios, y exigimos justicia para el pueblo, pero hoy nos preguntamos: justicia que tarda ¿es justicia? No; más no se trata de tal, los hechos fueron parte de un proceso político, de una revolución con causas políticas entre las cuales el Estado opresor y explotador de mayorías oprimidas y explotadas, es el causante principal. ¿Y qué responsabilidad asumió el Estado peruano de estos luctuosos hechos? Ninguna, además, unos y otros lo eximieron y encubrieron con "solo responsable político" y de palabra, o acusándonos de ser "provocadores".

Las madres también recuerdan que, como las madres de la Biblia, fueron a buscarlos de puerta en puerta y una a una les fueron cerradas en la cara. Los sobrevivientes: de Lurigancho: ninguno, todos con una bala en la nuca; del Frontón 33 solamente, y en el Callao, de 60 prisioneras, 2 sucumbieron a la tortura inmisericorde; aquellos y éstas sin piernas, sin ojos, sin brazos, heridos, incapacitados: inválidos de guerra, nunca reconocidos por el Estado.

¿QUÉ HACER POR NUESTROS HÉROES?

Rendirles solemne homenaje recordándolos. Para eso estamos aquí, para honrar su memoria ante la clase, el pueblo y el mundo. Pero este problema tan grave es solo una muestra de la política contrasubversiva del Estado peruano en la guerra popular iniciada el 80' y culminada hace casi 20 años; problema al que habría que sumarle los hechos similares del 4 de octubre de 1985 en el Pabellón Británico de Lurigancho, con 30 prisioneros asesinados con bombas incendiarias, y los hechos similares de mayo de 1992 en el Penal de Canto Grande, con 42 prisioneros asesinados con explosivos.

Pero si así fue con los desarmados y entre rejas, peor fue en los pueblos más atrasados del Perú, bombardeados hasta con "napalm" los desparecieron del mapa por ser pobres y olvidados de siempre, por haberse rebelado hartos de opresión, recordemos algunos: UMARU, BELLAVISTA, ACCOMARCA, CAYARA, HUAMBO, HUAMBALPA, PUTIS, LOS CABITOS, ESTUDIANTES DE LA UNIVERSIDAD DEL CENTRO, LA CANTUTA, EL MANTARO, EL SANTA, EL RÍO HUALLAGA,...y así quedaron innumerables miles de muertos, miles de desaparecidos, miles en fosas comunes nunca abiertas, tapadas para siempre porque no quieren que se sepa la verdad histórica, la que ocultan o tuercen con sus diversos organismos estatales y la complicidad de los organismos de derechos humanos que jamás nos defendieron porque los revolucionarios, los prisioneros políticos y prisioneros de guerra del Perú no somos ni humanos ni ciudadanos para ellos. Y así quedaron miles de requisitoriados, cientos de exiliados, miles de desplazados. Y así quedaron sus leyes aberrantes de excepción, propias de las dictaduras abiertas, leyes rotuladas antiterroristas, que violaron la normativa nacional e internacional, legislación que fue usada y se sigue usando como arma de guerra contrasubversiva y que con nuestra propia lucha junto al pueblo hemos ido desenmascarando y borrando, por eso hoy la 3a Demanda de inconstitucionalidad que presentamos contra la legislación antiterrorista de Alan García dada en julio 2007 que niega beneficios y exige total reparación civil con el objeto de sepultamos de por vída en la cárceles.

Y así quedamos aún 360 prisioneros políticos y de guerra del Perú, luchando por derechos fundamentales, principalmente por nuestra ganada libertad con 20 años de detención efectiva enarbolando la exigencia de que siendo la guerra popular del Perú un problema eminentemente político (la justicia no lo podrá resolver porque hacer la revolución no es delito), la solución debe ser política.

Estos problemas tan graves no pueden seguir sin resolverse en el país, han pasado 25 años y el Estado sigue haciéndose el sordo, el ciego y el mudo. Veinticinco años después, los muertos, los desaparecidos, heridos, exílíados, prisioneros, familiares, abogados, perseguidos, (incluso un pequeño grupo armado viene pidiendo una solución política hace buen tiempo) demandamos una ¡Solución Política, Amnistía General y Reconciliación Nacional!

COMPAÑEROS DE EL FRONTÓN, LURIGANCHO y CALLAO: ¡PRESENTES!

¡ENTREGA DE SUS CUERPOS A LOS FAMILIARES!

¡SOLUCIÓN POLÍTICA AMNISTÍA GENERAL Y RECONCILIACIÓN NACIONAL!

¡HONOR Y GLORIA A LOS HÉROES DEL PUEBLO! ¡VIVA EL DÍA DE LA HEROICIDAD!

Perú, 19 de junio de 2011

COMITÉ NACIONAL DE PRISIONEROS POLÍTICOS Y DE GUERRA DEL PERÚ

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