OPINIÓN DEL DR. JAVIER VALLE RIESTRA EN EL DIARIO LA RAZÓN

Compartimos la columna de opinión del jurista y demócrata, Dr. Javier Valle Riestra, quien muestra, desde su punto de vista, por qué la necesidad de la pacificación en el Perú y de una solución política a los problemas derivados de la guerra interna. Su defensa acérrima por la amnistía y el indulto son también demandas democráticas  reconocidas por la carta magna y tratados internacionales, derechos que deben ser defendidos por el pueblo.
  
Consideramos oportunas y saludables para la democracia en el país, posiciones a favor de la amnistía general y la reconciliación. Rechazamos que se pretenda considerar el pedido de amnistía como un delito, y perseguir emprendiendo una cacería de brujas contra quienes venimos luchando por participar en la vida política del país, violentando la constitución política del Perú y el respeto de derechos como la libertad de expresión, pensamiento y organización.

Amnistía, indulto y elecciones libres

Se me puede tachar de reiterativo y monotemático porque voy a referirme por enésima vez a la amnistía y al indulto. Pero la urgencia está en que vivimos a menos de dos años de la instalación del nuevo gobierno y de las elecciones a año y medio exactamente. Pero empeñados solo en acusaciones y denuncias. Necesitamos para los próximos comicios, y el tiempo apremia, pacificar a la República.
He propuesto sistemática y continuamente la medida de gracia en medio de la tempestad de antejuicios e insultos inacabables. El próximo régimen debe ser de paz, concordia y reconciliación dentro de un nuevo aparato constitucional. Reargumento. Soy y he sido siempre partidario de las amnistías y los indultos. Como aprista y abogado de derechos humanos doy fe de la tiranía judicial en el Perú.
Por eso introduje como constituyente en la ley de leyes de 1979 el numeral que dice: “La amnistía, el indulto, los sobreseimientos definitivos y las prescripciones producen efectos de cosa juzgada”. Y diputado en 1980, proyecte y logre aprobar las leyes  de amnistía 23215 y 23218.
Ese precepto es repetido por la actual Constitución. Y se ajusta a lo normado en el artículo 4, inciso6, del Pacto de San José, señalador de cómo la amnistía, el indulto o la conmutación de la pena podrán ser concedidos en todos los casos. Resiudicata  pro veritate habetur. Igual repite el artículo 6 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de Naciones Unidas. Incluso, aplicables a casos de pena de muerte, lo que demuestra la gravedad de los delitos susceptibles de perdón.
El poder de indultar en el Perú es ilimitado, porque la actual Carta- apócrifa o no- no mantiene la restricción de la Magna Lex de 1979, “conceder indultos y conmutar penas, salvo los casos prohibidos por la ley”. Se ha ampliado la discrecionalidad del Poder Ejecutivo. Tenemos que apreciar que el Perú es un país totalitario. El Poder Ejecutivo y el Parlamento elegidos por el pueblo son relativamente democráticos.
No lo son ni las fiscalías ni los jueces, quienes actúan vesánicamente denunciando, procesando y condenando sin indicios o sin pruebas suficientes. Mientras no depuremos a ese cuerpo autocrático e inquisidor, los indultos, las gracias y las amnistías deben abrirse campo y defenderse como una compensación democrática. Por eso reitero mi programa: a) nueva constitución vía referéndum; b) amnistías e indultos.

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