AG 11. Un justo homenaje a los mejores hijos del pueblo

“No se debe considerar la amnistía un proceso independiente, sino más bien los inicios de un proceso que debe producir la reconciliación nacional”
Revista del ejercito de EE.UU. Military Review

A 30 años del genocidio del Frontón, Lurigancho y el Callao, familiares de los prisioneros políticos asesinados exigen devolución de los restos mortales de sus seres queridos.


“Profundas secuelas y heridas permanecen abiertas”

“¿Qué queremos? ¡Que se entreguen los restos! ¡Que haya una reconciliación nacional! Que los que están presos puedan volver a sus casas, que se cumpla los sueños que tienen los familiares de muertos y vivos y que escarban las huellas de los que se van con el objeto de que regresen“.

Estas fueron las profundas palabras del Secretario General de nuestro Movimiento, Manuel Fajardo, pronunciadas en el Acto de Homenaje a los prisioneros políticos asesinados en el Genocidio del Frontón, Lurigancho y Callao, llevado a cabo el 19 de julio del presente año, organizada por la Comisión de Familiares.
Esta fecha es conmemorada por los familiares, en memoria de sus seres queridos, los mejores hijos del pueblo, pues el 19 de junio de 1986 los prisioneros políticos enfrentaron con valentía y heroísmo el vil genocidio, responsabilidad del Estado peruano y del gobierno aprista, que dieron carta blanca a las FFAA Y FFPP para asesinar a 300 prisioneros, quienes no vacilaron en entregar sus vidas en defensa de sus ideales y de su lucha por transformar la sociedad peruana en beneficio del pueblo.
A 29 años de perpetrado el genocidio, la Comisión de Familiares y diversas organizaciones del pueblo exigimos que el Estado peruano reconozca que fue quien ejecutó esta vil e infame matanza contra prisioneros políticos desarmados, quitándoles la vida de una forma brutal, como parte de la aplicación de su política genocida antisubversiva. Asimismo los familiares han denunciado el tratamiento que el Estado ha dado a los restos mortales de sus seres queridos después de la masacre:
 “Luego de asesinarlos, lejos de entregar los restos a sus familiares, los cuerpos de nuestros seres queridos fueron secuestrados y dispersados en diversos lugares del país. En todo este tiempo transcurrido hemos exigidos su devolución sin lograr resultados. En el 2006 se ordenó la exhumación de los restos, sin embargo, hasta hoy solo se han entregado 8 de los 300 restos. Los demás se encuentran amontonados por 30 años en la Fiscalía en cajas de cartón … Se nos sigue negando nuestros derecho a enterrarlos y tener un lugar donde visitarlos”.
A casi tres décadas del Genocidio del Frontón, Lurigancho y Callao, el Estado peruano es contrario a aplicar una verdadera política de “Reconciliación nacional” y prosigue con una campaña de odio y venganza contra los prisioneros políticos hoy recluidos y con los que ya no se encuentran vivos. Esta aseveración es ratificada por el Grupo de Trabajo de la Organización de las Naciones Unidas sobre las desapariciones forzadas, que tras su visita en junio de este año, expresa:
“Perú ha optado por una estrategia de judicialización antes que humanitaria. (…) Esta estrategia de judicialización limita en gran parte el éxito de la búsqueda (de los restos mortales). Aun no existe una cifra final de la cantidad de personas que fueron desaparecidas forzosamente (en el periodo 1980 -2000) lo cual dificulta la plena realización del derecho a la verdad”. Asimismo demanda “que en concordancia con las obligaciones internacionales, cada una de las víctimas de desapariciones forzadas debe recibir una reparación (integral) adecuada”. Al finalizar el Informe, el Grupo de trabajo sentencia: “Profundas secuelas y heridas permanecen abiertas”.
Por ello, con miras al siguiente año que se conmemoraran 30 años del Genocidio, nos reafirmamos en la necesidad de una Reconciliación nacional que permita que el pueblo peruano tenga derecho a conocer la verdad de los hechos sobre la Guerra Interna donde las partes del conflicto tengan condiciones no persecutorias para declarar con libertad. Que permita que los familiares no posterguen su dolor y puedan enterrar a sus seres queridos. Saludamos la incansable lucha de la Comisión de familiares y unimos voces para seguir luchando por ¡Solución Política, Amnistía General y Reconciliación Nacional!

ONU
Las heridas de la guerra interna en el Perú siguen abiertas
Las conclusiones del informe emitido por el Grupo de Trabajo sobre las desapariciones forzadas o involuntarias de la ONU al concluir su visita a nuestro país en junio, ratifican nuestra posición de señalar la oposición que tiene el Estado peruano de arribar a una solución política a los problemas derivados de la Guerra Interna. Entre sus principales conclusiones citaremos algunas que ameritan mayor atención:
“La exclusión y marginalización fue causa y consecuencia de la violencia política y las dificultades que hoy enfrenta el país en materia de desapariciones forzadas se debe a que dicha situación no ha sido superada hoy en día. (…) Las heridas siguen abiertas y muy presentes en las víctimas.”
“El Grupo de Trabajo ha observado que la población continúa estando profundamente dividida y persisten las visiones opuestas respecto a la percepción y la interpretación de los hechos del pasado. No hay un entendimiento común de la historia compartida, la reconciliación es todavía lejana, y no se ha promovido un proceso nacional en pos de la reconciliación.”
“Treinta años después de las desapariciones, es preocupante que, a pesar de los progresos, el esfuerzo para clarificar la suerte de aquellos que desaparecieron ha sido muy lento y muy limitado, lo que ha llevado a la clarificación de pocos casos de desaparición forzada.”

 



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