¡GANÓ EL RECHAZO A LA FARSA ELECTORAL!


Saludamos la justa y correcta posición que nuestra organización acordó para las elecciones generales ¡Contra la farsa electoral,  voto en blanco! Pues nos hemos compaginado con la posición mayoritaria del pueblo cuyo rechazo ha sido demostrado palmariamente.    

            Tal como planteáramos, el problema de fondo a definirse en estas elecciones generales del 2016 en el Perú, es el término de un ciclo económico  y la necesidad de establecer un nuevo plan de crecimiento económico del Estado y la reacción peruana, nuevo y quinto plan luego de terminado el “boom” de los precios altos de los minerales. Este plan no se ha definido aún en el pobre debate electoral pero sí está claro y se confirma con los resultados del 10 de abril que por un lado, la gran burguesía pro imperialista principalmente, apunto a garantizar las jugosas ganancias que el neoliberalismo le facilitó y que no está dispuesta a cambiar esa forma neoliberal capitalista sino dentro de los ajustes que determine el Fondo Monetario  Internacional  o el Banco Mundial, es decir, dentro de lo que llaman cambios de siguiente fase o modernización del neoliberalismo. Y que, por otro lado el 36% de los peruanos expresaron su rechazo a la economía y la política aplicadas en estos 25 años.

            En segundo lugar, se ha evidenciado, como no se hacía hace mucho, la farsa de democracia burguesa que se vive, llamada por nacionales o extranjeros democracia “precaria”, “débil”, “fragilizada” o “semidemocracia” como lo dijo la Organización de Estados Americanos a través de su secretario general, o “farsa”  como lo dijo The Economist refiriéndose a la primera vuelta de las elecciones. También se ha dicho proceso inédito, enrarecido, turbio, etc… con lo que se demuestra que es una democracia que manejan las grandes burguesías que poseen el poder, según sus intereses de clase, y que la imponen por la fuerza o usando una y mil maniobras como las vistas en esta primera parte del proceso electoral. Proceso que a nuestro modo de ver, ha manifestado su condición de farsa electoral que confirma las certeras palabras de Marx: “A los oprimidos se les autoriza decidir una vez cada varios años ¡qué miembros de la clase opresora han de representarlos y aplastarlos…!”

            Hemos visto cómo las grandes burguesías con sus diferentes facciones pro imperialistas han fraguado esta farsa electoral, primero, manejando una gama de partidos burgueses de derecha cualquiera de los cuales garantice sus intereses económicos y políticos de clase, con posiciones neoliberales reaccionarias como el nefasto fujimorismo “renovado” populista y partidario hoy o como el grupo tecnócrata y de equipo de PPK hasta ayer norteamericano y conocido lobista, ambos de la ultra derecha neoliberal, preferidos como los mejores garantes de sus inversiones y ganancias, pero además de estos dos preferidos, desfilaron en la derecha neoliberal la alianza apro-pepecista, el enriquecido Acuña a costa del mercado de la educación, el joven morado neoliberal modernizado, e inclusive el oscuro “partido Orden” y el enjuiciado Toledo.

            Hubo también como expresión de la objetiva lucha de clases posiciones críticas del neoliberalismo aunque dentro del capitalismo explotador, la de Barnechea buscando su remozamiento con mayor papel del Estado y un Estado benefactor, pretendiendo resucitar “Acción Popular”. Mucho más alejada de las derechas vimos aparecer a una izquierda burguesa organizada que si bien crítica del neoliberalismo busca desenvolver otra forma de capitalismo apuntando a crear una industria propia y diversificada, que no se reduzca el país a un simple proveedor de materias primas, con un Estado más activo y que enarbola propuestas interesantes como el cambio de constitución; un elemento nuevo y de perspectiva tras 25 años en los que campeó la derecha; Frente Amplio que apuntó a capitalizar el descontento popular nacional y la centenaria postergación del sur, pero actuando dentro del marco consentido por el sistema demoburgués. Más hacia el campo popular, los fonavistas dieron cabida al dirigente antiminero de Conga en Cajamarca, ex miembro del MAS y discrepante de Tierra y Libertad que con injusta prisión preventiva enfrenta un caso de persecución política.

            Aparte de esa gama de partidos y grupos a su servicio o consentidos muy a su pesar, hubo otra buena cantidad de pequeños grupos que no pudieron resistir el peso de los otros y sobre todo el peso de la reforma electoral tan confusa y de fácil manipulación, los cuales fueron poco a poco desistiendo de participar, así de 19 que iniciaron la contienda sólo 10 quedaron hasta el final. A lo que habría que agregar las maniobras por impedir la inscripción del FUDEPP,  la única organización política clasista y popular que pugna por participar con las banderas de la democratización, Amnistía General y Reconciliación Nacional; y, la Nueva Constitución con y para el pueblo, a través de Asamblea Constituyente, entre cuyas filas hay posiciones marxistas – leninistas – maoístas, democráticas y progresistas buscando desarrollar el camino del pueblo hacia el socialismo.

            Súmese a esto el papel del Jurado Nacional de Elecciones que como parte de la reaccionarización del Estado viene reaccionarizando una reforma electoral con criterios discriminatorios, más manipulables y que sobre todo, recortan cada vez más el derecho pleno a la participación política o el derecho a la organización ciudadana. Jurado Nacional de Elecciones que propuso un conjunto de restricciones antidemocráticas como la Ley 30353 que impide postular a todos quienes no hayan pagado las deudas de la reparación civil o que acuerda un nuevo reglamento, más restrictivo que el anterior de la ley de partidos políticos. Así también agréguese la precipitada aprobación por el congreso de la nueva ley de elecciones cuando igualmente ya se había convocado al proceso electoral y justamente al día siguiente de la petición de inscripción del FUDEPP   bloqueada por el Art. 93 de la nueva ley de partidos políticos a los dos meses de la presentación de 500,000 firmas y 73 Comités a nivel nacional, amenazando con sacarlos de oficio de la inscripción. Perjuicios que también han recaído contra dos partidos políticos en contienda para favorecer a los preferidos pretextando supuestas irregularidades.

            Hemos visto pues, proseguir esta farsa electoral con las maniobras del Jurado Nacional de Elecciones que ha actuado como un gran elector, más presente que nunca, actuando con dos leyes electorales al mismo tiempo, usando así la ley según las conveniencias políticas del momento, aplicando a unos una sanción y a otros no, habiéndose cometido los mismos hechos, o exagerando tachas para expulsar a unos y eximir a otros, hasta llegar a la escandalosa maniobra del día anterior de las elecciones para favorecer a una alicaída organización pretendiendo que pase la valla electoral.

            Hemos visto el lenguaje unificado de los medios de comunicación concentrados en defensa de los dos favoritos. Hemos visto campañas de demolición y acusaciones de “terrorismo” a candidatos críticos del neoliberalismo, a quienes los hemos oído responder con furibundas condenas a los hijos del pueblo que dieron su vida o su prisión por la real transformación del sistema de opresión y explotación. Hemos visto cómo la expulsión de unos hizo crecer a otros y a algunos pasar espectacularmente de un dígito a dos dígitos porcentuales.

             En tercer lugar ¿qué decir de los resultados de la primera vuelta? Pues que el país entero ha visto y un tercio ha repudiado este proceso electoral con un contundente 36.19% de voto de rechazo a la farsa electoral que implica el rechazo de 7´512,320 peruanos contra un capitalismo neoliberal que los dos partidos de la ultraderecha pretenden mantener y defender reajustándolo  a los designios de la oligarquía financiera. No obstante, ni uno ni otro, ni el fujimorismo con su real 32.69% que significó casi un millón quinientos mil menos que el total del voto de rechazo (6’103,464), ni los tecnócratas de PPK con su 17.24% (3´218,591), ambos garantes del camino capitalista neoliberal pese a sus diferencias de manejo, podrán contener la lucha popular en contra de esa u otra forma de explotación capitalista, y aún si la situación se complejizara de ganar uno u otro, la contradicción pueblo – capitalismo se hará más evidente y el camino propio del pueblo avanzará más y será más consciente  de que no se trata de cambiar una forma de explotación capitalista por otra, sino de acabar con la explotación capitalista que beneficia a un puñado de explotadores gran burgueses sometidos al imperialismo.

            El proletariado y el pueblo no han olvidado lo que significó el capitalismo neoliberal que Alberto Fujimori impusiera en los 90s del siglo XX con un plan largo de neoliberalismo y centralización presidencialista; el mismo que Toledo siguiera desarrollando aun cuando no contara con un definido plan económico; que Alan García igualmente prosiguiera aplicándolo elevándolo más en la globalización; y, que Ollanta Humala continuara con su plan de nueva acumulación en medio de la crisis mundial. No olvidan que todos actuaron en función de los intereses del imperialismo norteamericano principalmente y del más reaccionario sector de la gran burguesía compradora del Perú. No olvidan que el contenido político de ese proceso económico capitalista neoliberal fue una reducción sistemática de derechos con flexibilización laboral, desaparición de la jornada, rebaja del salario a irrisorios niveles que ni cubren el costo de vida y la canasta familiar desaparecida hasta de los índices estadísticos,  un empeoramiento de las condiciones de trabajo, una precarización de los empleos, una mercantilización de los derechos a la salud, la educación, la vivienda; no olvidan que todo eso implicó  una forma abusiva y perversa de amasar capitales por la mayor plusvalía posible y que sirvió a la nueva acumulación originaria capitalista explotando bárbaramente a la clase y al pueblo y esquilmando los recursos naturales. No olvidan que a esto acompañó una profundización de la desigualdad entre ricos y pobres, que a esto se sumó una creciente  reaccionarización del Estado y deterioro de su propia democracia burguesa mellando la soberanía nacional por un mayor sometimiento al imperialismo en sus diversas expresiones: norteamericano, chino, europeo, etc.

            No olvidan que este es el camino capitalista cuyo ciclo neoliberal basado en los precios altos de los minerales y la demanda china, ha terminado con una desaceleración del crecimiento económico y riesgo de recesión general, complejizado por la crisis mundial y la recesión de Brasil que repercute negativamente en toda América Latina de la cual es parte el Perú que no podrá ser ajeno además al peligro de guerra imperialista que se cierne en el mundo. No olvidan y pueden ver que hoy los dos  candidatos de la ultraderecha quieren mantener y defender ajustado ese mismo camino capitalista neoliberal al cual pretenderán atarlo para seguir explotando y oprimiendo.

            Por todo esto lo han hoy rechazado y deben seguir rechazando la explotación capitalista. La historia del proletariado y del pueblo ha sido una historia de larga lucha, pues nada le ha sido dado, todo lo ha conquistado con lucha y cuanto más luche por sus derechos menos perderá, por eso ¡pueblo querido!  no debes ponerte tras la cola de ninguna facción de la gran burguesía y luchar por la reconquista de tus derechos, beneficios, conquistas y libertades democráticas perdidas sirviendo a desarrollar tu camino  hacia el socialismo.

            Llamamos a nuestro pueblo a que siga con su voto consecuente de rechazo mayor a la farsa electoral y prosigamos con la gran consigna de ¡Contra la farsa electoral, voto en blanco! En esta segunda vuelta con más fuerza.

¡VIVA EL RECHAZO A LA FARSA ELECTORAL!
¡ABAJO EL NUEVO PLAN DE EXPLOTACIÓN CAPITALISTA!
¡CONTRA LA FARSA ELECTORAL, VOTO EN BLANCO!
¡VIVA LAS LUCHAS DEL PUEBLO PERUANO!


               24 de abril del 2016
MOVADEF        

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